Si tu ERP se congela a media mañana, tus videollamadas se pixelan y nadie en sistemas encuentra "la falla", es muy probable que el problema no sea tu red interna. Es el tipo de internet que contrataste.
En México casi cualquier proveedor ofrece "internet empresarial". Pero bajo ese nombre conviven dos tecnologías radicalmente distintas:
Internet compartido (tradicional). El proveedor construye una capacidad fija en tu zona y la reparte entre decenas o cientos de clientes bajo la lógica de que no todos la usarán al mismo tiempo. A eso se le llama sobresuscripción, y en planes comerciales es común encontrar relaciones de 1:20 o mayores: por cada megabit real, se venden veinte. Cuando la demanda sube, la velocidad baja para todos. Además, el enlace suele ser asimétrico: mucha bajada, poca subida, que es justo lo que necesitan tus respaldos en la nube, tus cámaras y tus videollamadas.
Internet dedicado. El ancho de banda contratado es tuyo y de nadie más, sin sobresuscripción, con la misma velocidad de subida que de bajada (simetría 1:1) y respaldado por un contrato de nivel de servicio (SLA) que define disponibilidad, tiempos de respuesta y penalizaciones. En BYTE lo entregamos por microondas carrier-class: enlaces punto a punto de grado operador, con línea de vista hacia nuestra red de más de 200 torres, que nos permiten instalar en horas y llegar a zonas industriales donde otros medios tardan meses o simplemente no llegan.
| Criterio | Internet compartido | Internet dedicado BYTE |
|---|---|---|
| Ancho de banda | Compartido con otros clientes (sobresuscrito) | Exclusivo, garantizado por contrato |
| Simetría | Asimétrico (p. ej. 200/20 Mbps) | Simétrico 1:1 (200/200, 1,000/1,000…) |
| Hora pico | La velocidad cae cuando todos lo usan | Misma capacidad a cualquier hora |
| Latencia y jitter | Variables; afectan voz y video | Estables; aptos para VoIP, video y nube |
| SLA | Sin garantía o "mejor esfuerzo" | 99.95% de disponibilidad por contrato |
| Soporte | Call center genérico, horario limitado | NOC propio 24/7/365 con ingenieros |
| IP pública | Dinámica o NAT del proveedor | IP pública homologada, fija |
| Monitoreo | No disponible | Reportes de consumo y disponibilidad |
Rendimiento predecible. Un enlace dedicado de 100 Mbps se comporta como 100 Mbps a las 8 de la mañana y a las 6 de la tarde. Eso permite dimensionar aplicaciones críticas con certeza en lugar de "comprar de más por si acaso".
Simetría real. Hoy las empresas suben tanto como bajan: respaldos, ERP y CRM en la nube, telefonía IP, videovigilancia remota, colaboración. Un enlace asimétrico estrangula justo ese tráfico.
Un contrato que responde. El SLA no es un adorno: define qué disponibilidad se garantiza, en cuánto tiempo se atiende una falla y qué bonificación aplica si no se cumple. Convierte al proveedor en un socio con obligaciones.
Capacidad para crecer. Nuestros enlaces van de 50 Mbps a 100 Gbps sobre la misma infraestructura; ampliar capacidad es un cambio de configuración, no una nueva instalación.
Si tu empresa cumple dos o más de estas condiciones, un enlace compartido ya te está costando dinero aunque la factura sea más baja: más de 20 usuarios concurrentes; sistemas en la nube (ERP, CRM, punto de venta); telefonía IP o videoconferencia diaria; sucursales conectadas entre sí; respaldos nocturnos que no terminan; o cualquier proceso donde una hora sin internet detiene ventas o producción.
Tras un estudio de factibilidad, instalamos el enlace de microondas en menos de seis horas, entregamos IP pública homologada, y desde ese momento el enlace queda monitoreado desde nuestro Centro de Operaciones de Red, con salida a internet por interconexión directa a operadoras Tier 1 y rutas redundantes. Tú recibes reportes de consumo y disponibilidad, y un SLA de 99.95% por escrito.
La pregunta correcta no es "¿cuánto cuesta el internet dedicado?", sino "¿cuánto me cuesta cada hora en que el compartido no da?". Cuéntanos de tu operación y te enviamos una propuesta a la medida.
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